Mucho se ha hablado de la industria musical, de Internet, y de la piratería. Y la mayoría mal en ambos sentidos, ha llegado la hora de que por ambas partes se entierre el hacha de guerra y se comience a dialogar. Es el momento de intentar fusionar ambos mundos, el de la cultura y el de Internet. Un gran paso ya se dio con la reunión que organizo Alex de la Iglesia, que fue sentarse a dialogar de una forma receptiva. Ambas partes tienen que ceder para llegar a una posición común, como siempre se ha hecho para resolver un conflicto entre dos partes, desde una discusión con tu mujer hasta una reunión de jefes de estado.
Pero en este caso hay mucha gente que no quiere que se llegue a ese acuerdo, quieren mantener los dos bandos enfrentados a base de mentiras y tópicos, que si el bando de Internet quiere todo gratis, que si los de la cultura solo quieren chupar subvenciones, y demás perlas que todo el mundo abra oído alguna vez. Pues al igual que otras, también esas son afirmaciones falsas, no se pueden juzgar a unos grupos en función de la opinión de unos pocos extremistas. Las posiciones extremas hay que ignorarlas pues no aportan nada positivo. Quedémonos con las opiniones constructivas.
Estamos viviendo una nueva revolución industrial, estamos viviendo la tercera ola, esto nos traerá beneficios y también pérdidas. Y deberíamos unirnos para aprovechar al máximo los nuevos beneficios e intentar minimizar las perdidas. Los nuevos tiempos requieren una nueva mentalidad, olvidarnos de algunos viejos roles y adaptarnos a los nuevos tiempos. Aquellos que no se adapten, tarde o temprano, acabaran cayendo. Al igual que los primeros en adaptarse serán los que mas beneficio obtengan.
Cuando llegó la electricidad se perdieron empleos, ya no había trabajo para la gente que se dedicaba a encender los faroles, pero por contra se necesitaban nuevos perfiles de trabajadores para realizar y mantener las nuevas instalaciones eléctricas. Los trabajadores que supieron reconvertirse continuaron con trabajo, aquellos que se negaron amarrándose al pasado acabaron perdiéndolo. Actualmente estamos en una situación similar, no cometamos los mismos errores e intentemos adaptarnos todos los antes posibles para que las pérdidas sean las mínimas.
Alguna gente en esta tesitura preguntaría, ¿y que solución nos das?, no hay una solución mágica para una situación tan compleja y que abarca tanto y si la hubiera no creo que fuese yo el que la tuviese. Pero si puedo dar un consejo, abrir la mente al nuevo mundo de posibilidades.
Veamos algún ejemplo que se me paso por la cabeza, no quiere decir que sean soluciones ni que sean viables pero son ideas de como abrir la mente a nuevas áreas de negocio.